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A la sombra de la historia oficial

A la sombra de la historia oficial

En los últimos 25 años, una nueva generación de académicos empujados por las comunidades de afrodescendientes logró redescubrir la Argentina negra y mestiza que había sido invisibilizada en el pasado por la ilusión de un país blanco y europeo.

 

En las celebraciones escolares del 25 de mayo siempre hay un negro o un mulato que sostiene alegremente una cesta de empanadas en la cabeza. Luego de pintarse con carbón, los chicos se olvidan para siempre. ¿Por qué? Porque Africa siempre tuvo mala prensa, también en la Argentina.

Es  extraño, en apariencia, que se olvide ese detalle como tantos otros recuerdos de la infancia y es difícil conciliar ese personaje secundario del acto (porque no to­dos pueden ser Saavedra, French o Beruti) con toda la desinformación institucionalizada a la que se so­mete a los chicos desde hace más de un siglo en las clases de histo­ria. El olvido, pensándolo bien, tal vez no sea del todo inexplicable.

"Hay tres errores que siempre saltan cuando se habla sobre los negros en el país. Ni eran pocos, ni los tratábamos bien ni fueron libres a partir de 1813 como se cree", explica Marta Goldberg, la única argentina en integrar el Co­mité Científico Internacional de la Ruta del esclavo de la Unesco y una de las primeras historiadoras en sincerar la significativa presen­cia de los negros en el país.

 

Para leer el artículo completo

 

Por: Guido Carelli Lynch

Tomado de: http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2009/06/20/_-01942331.htm

 

Imagen: Candombe de Pedro Fígari

nos-otros

 

Una película sobre la discriminación

Las tizas no se manchan con sangre

Las tizas no se manchan con sangre

Las tizas no se manchan con sangre

 

 

 

 "Sí, creo que cambió algo después del asesinato de Carlos en la Argentina. Pero siempre pensé que tuvo que ver con la gente que se sintió sumamente identificada, no solo con la vida de Carlos sino también con lo que tiene que ver con el derecho a manifestarse ante un reclamo salarial y en defensa de la educación pública. Creo que esa gente ha hecho un cambio porque sabe que el principio fundamental es la vida, que es indiscutible y que es algo que nos va a unir siempre en la lucha por justicia. Pero el sector más institucional es muy reticente y en eso considero que los derechos constitucionales hoy, en democracia, no están totalmente garantizados. Por lo tanto este homicidio tiene un carácter muy marcado: es un fusilamiento en democracia."

 

Sandra Rodriguez, maestra, esposa de Fuentealba. Diario Página 12  3/04/09

Entrevista completa en: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-122565-2009-04-03.html

Otro río (que no es río del olvido)

 

En memoria de los desaparecidos

Escucha su voz

 

No son sólo memoria ...
En memoria de los desaparecidos, Uruguay
Presentación de  Héctor Tierno
 Una poesía de Circe Maia con la música de Daniel Viglietti (Otra voz canta)

 

Niños portadores de sida - Helen Zout

Niños portadores de sida - Helen Zout

      Helen Zout - Niños portadores de SIDA

La vida de un niño con SIDA es compleja, con una corta expectativa de vida futura y un presente no menos complicado aún, los niños pueden estar al cuidado de padres también enfermos, o si hubieran muertos, o no estuvieran en condiciones de cuidarlos, generalmente son los abuelos o parientes más cercanos quienes se hacen cargo de los niños.

Hay muchos casos de niños portadores de SIDA que son abandonados o que el juez dispone dejarlos en hospitales públicos, también hay muchos otros casos de adopción de niños portadores.

En casi todos los casos, y luego de un primer momento de conmoción y crisis, es admirable la tenacidad y capacidad de superación de enfermos, familiares y auxiliares médicos.

El futuro de los pacientes es incierto, ya que la aparición de una cura cambiaría radicalmente el porvenir de aquellos que padecen esta terrible enfermedad.

El afecto es un factor fundamental para los enfermos de SIDA, quienes lo reciben no significa que se van a curar, pero si es un factor que puede prolongar las expectativas de vida.

En la mayoría de los casos no muestro las caras de los pacientes para preservar su identidad y de ese modo evitar la conocida segregación a la que la sociedad los condena. Es por eso que me ví obligada al uso de máscaras o elementos que me permitían "tapar".

Helen Zout

Ingresar al sitio:

http://www.zonezero.com/exposiciones/fotografos/helen/p8sp.html

 

 

Contra la violencia de género

Contra la violencia de género

Según la Organización Mundial de la Salud el femenicidio, es decir la violencia de género, es la que causa más muertes en el mundo.

Esta violencia tiene su origen en la relación social de propiedad y poder, lo que se denomina patriarcado, que establece como natural el dominio del hombre sobre la mujer.

Texto completo en:

convergenciademujeressocialistas.blogspot.com/search/label/25%20noviembre%20d%C3%ADa%20de%20lucha%20contra%20la%20violencia%20hacia%20las%20mujeres

Nota relacionada:

 Cada tres días muere una mujer en Argentina por violencia de género

25 de noviembre

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

El 17 de diciembre de 1999, a través de la resolución 54/134, la Asamblea General ha declarado el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y ha invitado a los gobiernos, las organizaciones internacionales y las organizaciones no gubernamentales a que organicen en ese día actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública respecto al problema de la violencia contra la mujer. Desde 1981, las militantes en favor del derecho de la mujer observan el 25 de noviembre como el día contra la violencia. La fecha fue elegida como conmemoración del brutal asesinato en 1960 de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana, por orden del gobernante dominicano Rafael Trujillo (1930-1961).

 

El 20 de diciembre de 1993, la Asamblea General aprobó la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer (A/RES/48/104).).

Tomado de: http://www.un.org/depts/dhl/spanish/violence/index.html

Alimentar al planeta es posible si el Norte lo quiere

Alimentar al planeta es posible si el Norte lo quiere

Pocos días después del 11 de septiembre de 2001, una agencia de noticias brasileña informó de que el mismo día que cayeron las Torres Gemelas, 35.615 niños murieron de hambre en el mundo. Nadie les dedicó un programa especial, a sus familiares no les llegó ningún mensaje presidencial, ni se guardó ningún minuto de silencio.


"Lo peor es que el 12 de septiembre murió otra cifra similar de niños, y el 13 otra, y el 14 también, y el... y así hasta hoy", señaló Carlos Taibo, profesor de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad Autónoma de Madrid.


Los últimos datos de la FAO referentes a 2008 hablan de 920 millones de personas en situación de desnutrición, casi 60 millones más que en 2007, y muy cerca de los 970 millones que conforman el máximo histórico de los años 70 del pasado siglo.


 La escritora e investigadora francesa Sophie Bessis ve más trabas en los necesarios cambios políticos que en los aspectos técnicos referentes a dar respuesta productiva a la alimentación del planeta: "Con la actual producción alimentaria mundial habría suficiente para alimentar a todo el planeta. La FAO sitúa en 2.000 calorías la ingesta necesaria por persona y día. Si la producción actual estuviese distribuida de manera adecuada, cada habitante del mundo comería 2.800 calorías diarias”


Para el profesor Taibo, los culpables son la globalización capitalista, los gobiernos y la población de los países desarrollados, que obstaculizan la "soberanía alimentaria" de los pueblos.


El término "soberanía alimentaria" fue acuñado, como señaló el director de Veterinarios sin Fronteras, Gustavo Duch, hace aproximadamente una década por asociaciones de campesinos del Sur para "reivindicar el derecho a la alimentación como un derecho universal y proponer la recuperación por parte de cada pueblo de la soberanía para decidir qué modelo agrícola quiere poner en marcha, asegurando en primer lugar la alimentación del propio pueblo". […]

Alberto Martín, periodista

Centro de Colaboraciones Solidarias


Artículo completo en:

http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=36041

 

Fotografía de Juan Pablo Sánchez Noli, muestra colectiva "Los olvidados" (Tucumán)

Disponible en: http://www.fotorevista.com.ar/autores/LosOlvidados/index.htm

 

Delitos de lesa humanidad y delitos políticos

Largos años he venido ocupándome del crucial tema de los delitos del Derecho de Gentes, que incluyen los delitos de lesa humanidad y una de cuyas características principales es que no pueden prescribir, o sea que la acción penal puede ser ejercida contra ellos en todo tiempo (por ejemplo, los crímenes de exterminio masivo del nazismo). Otra característica esencial de los delitos del Derecho de Gentes consiste en que son perseguibles por los tribunales de todo los países (jurisdicción universal).

Pero ¿cómo se puede enfocar esta categoría del Derecho de Gentes? Esta pregunta es especialmente importante, ahora, porque se comienza a observar en nuestro medio la desnaturalización de esta categoría fundante de consecuencias jurídicas de la entidad que hemos expresado (imprescriptibilidad, jurisdicción universal y varias más, sobre todo, que no rija en su ámbito la definición del delito por la ley previa, escrita y estricta).

La idea de que existen delitos previos a la ley estatal y que ofenden con gravedad extrema las posibilidades de existencia y desarrollo de la sociedad universal tiene su fuente más expresiva en Grocio, el padre del derecho internacional en el siglo XVII. Esa idea de Grocio se concretó a través de un proceso histórico, cuya primera aparición efectiva como derecho generalmente admitido por la comunidad universal moderna se encuentra en el Tratado de Versailles, sigue en el Estatuto del Tribunal de Nüremberg, en la fundamentación del proceso de Eichmann, en los Tribunales Especiales creados por las Naciones Unidas para la ex Yugoslavia y para Ruanda. Culmina con el Estatuto de Roma, que crea la Corte Penal Internacional y contiene un catálogo de distintos delitos que caben en su jurisdicción y que, a grosso modo, cabe dividir entre crímenes de guerra y crímenes como el genocidio, la desaparición forzada de personas, las torturas o las persecuciones y ejecuciones masivas cuando son perpetradas con el empleo del aparato estatal o de organizaciones que dominan un territorio en forma similar a la que lo haría un Estado.

La masividad de los crímenes y el empleo de medios estatales o cuasiestatales hacen de ellos una amenaza grave a las condiciones de subsistencia y desarrollo de la comunidad universal, visión que ha surgido, como aspiraba Alberdi en su obra El crimen de la guerra, como el producto de un cierto desarrollo de la conciencia humana universal, por más que aún nos hallemos en un grado incipiente de la misma.

En este punto conviene agregar que la masividad de los crímenes de lesa humanidad es una característica que da lugar a la aparición en la historia de una determinada categoría, como por ejemplo la desaparición forzada de personas o a la tortura generalizada. Empero, una vez que estos factores demoníacos comenzaron a operar y culminaron su obra, la reacción de la sociedad universal puede expresarse en la creación de sistemas de prevención y represión que deben ponerse en movimiento frente a casos individuales, justamente para evitar su repetición. Tal ocurre con la Convención contra la Tortura y su Protocolo Adicional y también respecto de la normativa sobre la desaparición forzada de personas. Un caso aislado de tortura o un caso aislado de desaparición forzada de persona aun bajo el mejor régimen de estado de derecho son delitos de lesa humanidad si se los comete desde y con el aparato estatal o cuasiestatal.

Por eso, no comparto la jurisprudencia de la Corte en el caso René Jesús Derecho, de fecha 11 de julio de 2007, en el que se decidió que un solo hecho de tortura cometido por un miembro de la Policía Federal a una persona detenida en una repartición de ese cuerpo no constituye un crimen de lesa humanidad.

Respecto de los delitos atroces y aberrantes cometidos desde el aparato estatal para la conservación de su existencia y finalidades, la tradición liberal, apartándose de la idea absolutista que hacía del crimen majestatis el mayor de todos, ha colocado bajo un régimen especial a los delitos “políticos” o sea inspirados en el fin de lesionar el orden político establecido, cuyo caso revestido de mayor justificación, ya en la tradición escolástica, es el de resistencia a la ocupación extranjera o al poder usurpado.

Es común, según los autores del siglo XIX, que las resoluciones políticas no siempre se logren con simples reuniones tumultuosas sino que también impliquen violencia contra la propiedad y la vida. Autores de esa época enumeran casos como el homicidio de centinelas, el robo de armas en almacenes militares. Además, en las insurrecciones se desatan frecuentemente luchas cruentas entre facciones del mismo campo (por ejemplo, la insurrección judía de los años ’66 o ’70 de esta era que refiere el Bello Judaico de Flavio Josefo, o la insurrección de Irlanda en el siglo XX). La acción misma de combatir implícita en la insurrección popular comporta la posible comisión de homicidios y daños corporales materiales (extraigo estos datos del riquísimo estudio que efectuó hace muchos años el extinto procurador general de la Nación Enrique Carlos Petracchi, padre del actual ministro de la Corte Suprema Enrique Santiago Petracchi, en el caso “Lezcano, Agustín Juan s/homicidio, amnistía, ley 20.508”, de mayo de 1974, que se halla en el pertinente registro de la Procuración General. Allí se efectúan muchas más apreciaciones referidas a los delitos cometidos por convicción y los límites en que es posible considerarlos como políticos; igualmente se repasa toda la jurisprudencia de la Corte referida a las amnistías en relación con el delito político).

Estos delitos de inspiración política fueron característicos de períodos de fuerte ilegitimidad política de los gobiernos militares e inclusive civiles desde 1955, jalonados por distintos tipos de resistencia activa, ya fuera por la insurrección de masas o por acciones de grupos civiles armados.

No se trata, con lo dicho, de justificar cualquier modo de proceder insurreccional, sino subrayar la diferencia entre el exterminio masivo y planificado de enemigos políticos perpetrado desde el Estado y los casos de resistencia e insurrección por fines políticos. El liberalismo político, que se funda en el carácter discutible del orden que se proclama legítimo, supo otorgar a los hechos de la segunda categoría un tratamiento penal diferenciado, que se manifiesta en múltiples matices.

Si quisiésemos erigir en delitos de lesa humanidad los homicidios y daños corporales y materiales provenientes de las circunstancias insurreccionales, que sirvieron de paralelo a los gobiernos en general usurpadores, que, a su vez, no titubearon en utilizar la masacre como medio de represión, finalizaríamos trastrocando todo el sistema del Derecho de Gentes, al extender sus características (imprescriptibilidad, jurisdicción universal, atenuación del principio nullum crimen nulla poena –principio de reserva–) a un campo que solo puede interesar a aquel derecho universal cuando la represión del Estado adquiera las características que justifican la intervención externa a fin de su cesación o represión.

Por Leopoldo Schiffrin, Juez de la Cámara Federal de La Plata.

 

Tomado de: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-113239-2008-10-13.html

A dos años de la primera desaparición en democracia

A dos años de la primera desaparición en democracia

POR LA APARICION CON VIDA DE JORGE JULIO LOPEZ

 

 “Está pegado en la pared de nuestro local. Es el más grande de los afiches. Tiene unos 25 años. Lo firma Familiares.

El texto es de Julio Cortázar y dice:

 

‘Hay que mantener en un obstinado presente, con toda su sangre y su ignominia, algo que ya se está queriendo hacer entrar en el cómodo país del olvido; hay que seguir considerando como vivos a los que acaso ya no lo están pero que tenemos la obligación de reclamar, uno por uno, hasta que la respuesta muestre la verdad que hoy se pretende escamotear’.

No es muy difícil de entender.”

(Tomado de un correo enviado por la UADH)

 

 

 

 

 

Después de Auschwitz: la persistencia de la barbarie (II) - Por Ricardo Forster


El presente trabajo comenta el análisis realizado por Giorgio Agamben en sus obras Homo Sacer y Lo que queda de Auschwitz. El pensador italiano ha mostrado como el mismo procedimiento legal usado por los nacionalsocialistas para desposeer a los “judíos” y otras etnias de todos sus derechos está siendo aplicado hoy en día a nivel planetario. El propio principio de ciudadanía crea al no-ciudadano —al excluido— como una figura legal “lógicamente necesaria”. En lo que más directamente nos afecta se trata de la “Ley de extranjería”, que propicia la esclavitud y el trabajo clandestino.

Intentar recortar lo específico de Auschwitz no significa aislarlo de aquellas otras formas de la destructividad que han venido asolando la vida humana; se trata, por el contrario, de indagar por su particularidad como un modo de encontrar, si ello es posible, sus correspondencias, sus cruces, lo que a partir del exterminio nazi se vuelve un ejemplo mayúsculo de ciertos proyectos biopolíticos que siguen habitando la escena de nuestra época; pero es también recorrer hacia atrás, hacia el fondo de la cultura occidental, los mecanismos religiosos, metafísicos y políticos que convirtieron al “judío” en el excluido por excelencia, el límite desde el cual se forjaron los derroteros de nuestra civilización hasta alcanzar su cota máxima en los campos de la muerte, verdadera bisagra en nuestra travesía por el tiempo y en nuestra condición humana. En este sentido, resulta iluminante y polémico el análisis que desarrolla Giorgio Agamben alrededor del concepto de Homo sacer y que nos gustaría presentar como un complemento necesario para pensar más profundamente la figura del exterminio.

 

“La nuda vida tiene, en la política occidental, el singular privilegio de ser aquello sobre cuya exclusión se funda la ciudad de los hombres.” Agamben extrema la posición llevando a los orígenes de la Polis el advenimiento de una lógica de la exclusión sobre la que se montará el universo significativo de la política tal como la ha venido entendiendo Occidente más allá de sus giros epocales. Estamos, según el filósofo italiano, en el seno de una continuidad histórica, de ahí que sostendrá que la pareja categorial fundamental de la política occidental no es la de amigo-enemigo (tan cara a Carl Schmitt), sino la de la nuda vida-existencia política, zóê-bíos, exclusión-inclusión. Hay política porque el hombre es el ser vivo que, en el lenguaje, separa la propia nuda vida y la opone a sí mismo manteniéndose, al mismo tiempo, en relación con ella desde la lógica de una inclusión exclusiva. Agamben dirá, entonces, que se opera un doble movimiento que funda la política occidental: de un lado el advenimiento material de la nuda vida, aquel individuo eliminable, puro desecho sin significación, y, por el otro lado, la construcción, en tanto fenómeno del lenguaje, de la exclusión. Por eso afirmará que el protagonista de su libro es la nuda vida, es decir la vida a quien cualquiera puede dar muerte pero que es a la vez insacrificable del homo sacer (1).


El hallazgo de Agamben es notable ya que a través de esta oscura figura del derecho romano arcaico logra hacer pensable el mecanismo que constituye la figura del poder soberano como fuente de exterminio sin contradecir, y éste es el escándalo que subyace a la política de Occidente, al propio derecho. Agamben ha captado ese momento obturado por el logos en el que el humano es despojado de su humanidad, nulificada su existencia y, por tanto, utilizable y eliminable según las necesidades políticas del soberano (el Estado en el sentido moderno del término). Al introducir el bíos en la Polis, el Estado moderno crea las condiciones, aparentemente contradictorias, tanto para el cuidado de la vida (políticas sanitarias) como para su simple eliminación. En la sociedad contemporánea, a diferencia de la antigua, la cuantificación de la muerte devendrá en su negación, es decir, en su desacralización (incluimos aquí a las diversas muertes violentas —a través de guerras, desplazamientos poblacionales, hambrunas nacidas de políticas encubiertas por parte del poder, exterminios concentracionarios— y también, aunque bajo otro registro ético, las muertes médico-hospitalarias). Presencia masiva, continua, pero invisibilizada, la muerte domina el horizonte de existencia de las sociedades contemporáneas en una medida jamás antes conocida. Su dominio es correlativo a su desimbolización, a su reducción numérica. La estadística ha reemplazado la antigua presencia sagrada de la muerte.

“Cuando sus fronteras se desvanecen y se hacen indeterminadas, la nuda vida que allí habitaba queda liberada en la ciudad y pasa a ser a la vez el sujeto y el objeto del ordenamiento político y de sus conflictos, el lugar único tanto de la organización del poder estatal como de la emancipación de él.” (2) La política no se funda, como lo ha venido sosteniendo Occidente desde sus inicios, en el gesto de la libertad, en el control ejercido sobre el poder despótico y en la emergencia de una palabra pública emananada de los ciudadanos, sino en la presencia-ausencia de la nuda vida en la ciudad; es a partir de ella que se articula el ordenamiento político. La exclusión-inclusiva es la clave que nos permite desarticular la maquinaria del poder soberano, es la llave maestra que abre la puerta del brumoso comienzo en el que se trazaron las líneas de la vida y de la muerte. Pero Agamben es aún más radical en su reflexión: todos los súbditos son potencialmente nuda vida; la amenaza continua del poder soberano, el verdadero secreto de su dominio, es esa potencialidad a través de la cual todo hombre es pasible de ser matado por el Estado (3). “Nuestra política no conoce hoy ningún otro valor (y, en consecuencia, ningún otro disvalor) que la vida, y hasta que las contradicciones que ello implica no se resuelvan, nazismo y fascismo, que habían hecho de la decisión sobre la nuda vida el criterio político supremo, seguirán siendo desgraciadamente actuales.” (4)

 

Artículo completo en: http://fec3.blogspot.com/2008/05/despus-de-auschwitz-la-persistencia-de.html

Tomado de: http://www.webislam.com/numeros/2001/07_01/Articulos%2007_01/Despu%C3%A9s_%20Auschwitz%02.htm

Número 133  //  2 de agosto de 2001 

 

 

David Galante, sobrevivió de Auschwitz:

 

“Me liberé realmente cuando pude contarlo”

 

Descendiente de los judíos expulsados de España por la Inquisición, David Galante fue a los 18 años uno de los 1.800 judíos de la isla de Rodas (Grecia) que en 1943 fueron deportados al más feroz de los campos de concentración que montó el régimen nazi: Auschwitz. Y también uno de los 120 que sobrevivieron.

Después resistió el viaje de polizón a la Argentina y los 15    días de prisión en Devoto a los que lo condenó un juez por entrar ilegalmente. Tardó más de 50 años en contar lo que pasó. Se guardó esas historias y se "refugió en el olvido". Años después logró ponerle palabras a la vida en el campo de concentración, los trabajos forzados, la pérdida de sus padres y tres hermanas y la desolación de la posguerra. Así nació "Un día más de vida", el libro sobre su historia que escribió Martín Hazan.

 

"Los rusos me liberaron físicamente, pero contar lo que pasó fue mi liberación personal, fue como expulsar el infierno", reconoce Galante que hoy, a los 81 años, hace de su testimonio una verdadera militancia a la que dedica casi todos los días de su vida brindando el relato a quienes visitan el Museo del Holocausto, en Capital Federal.

 

Ese mismo testimonio fue el que ofreció a los adolescentes    rosarinos en su paso por la ciudad, donde estuvo esta semana invitado por la Daia Rosario para participar de diversos actos programados por el Día del Holocausto.

 

—¿Por qué tantos años de silencio?   

 

—Cuando llegamos a Argentina quisimos contar, pero no nos    creían. Decían que veníamos locos de la guerra, no podían creer ni imaginar las cosas que decíamos. No teníamos quién nos escuchara, entonces me encerré, empecé a trabajar en una fábrica de bicicletas y me metí para adentro. Estuve así durante 50 años, hasta que otros empezaron a hablar, hicieron películas y la gente empezó a preguntar. Mi familia sabía lo que había pasado, pero trataban de no hablar. Sólo de vez en cuando aparecía alguna pregunta de mis hijos. Pero no quería dañarlos, pensaba que contarles era lastimarlos cuando en realidad era al revés.

 

—¿Cómo fue la primera vez que pudo relatarlo?   

 

—Muy dura. Pero ahora me siento cada vez mas aliviado cuando    cuento la historia. Al hacer el libro expulsé todo el infierno que tenía adentro. Fue la liberación real, porque los rusos me liberaron físicamente, pero esta fue mi liberación personal. Dicen que todo el que estuvo en Auschwitz nunca podrá salir, y el que no estuvo nunca podrá entrar. Uno sigue viviendo siempre con esa mochila.

 

—¿Cómo era la vida en la isla antes de la deportación?   

 

—Estábamos tranquilos. Si bien las islas estaban bajo dominio italiano y    existían las leyes raciales, en general no teníamos problemas. Eso fue hasta 1943, cuando las ocuparon los alemanes y empezaron las discriminaciones y las prohibiciones. Un buen día llegó una comisión de oficiales nazis y dio la orden de que todos los judíos debíamos juntarnos en un edificio con nuestras cosas. Una vez ahí, no salimos más.

 

Nos sacaron todo y nos embarcaron hasta el puerto de Atenas. Fue un viaje infernal que duró siete días. Fue muy duro y muchos murieron.

 

—¿De allí los llevaron directamente a Auschwitz?   

 

—Desde Grecia nos dep   ortaron a Auschwitz en vagones donde metían a 80 personas. El viaje duró 12 días porque el tren paraba cada tres para que pudiéramos sacar los cadáveres de los que morían y vaciar las cubas con nuestras necesidades. Llegamos y nos separaron a hombres y mujeres en dos filas, y seleccionaron quienes iban a los trabajos y quienes a las cámaras de gas. Mis padres murieron en las cámaras. Mi hermano y yo fuimos a trabajo, al igual que mis tres hermanas. Ninguna sobrevivió.

 

—¿Cómo fue lo que siguió?   

 

—Sobrevivir cada día, no se podía pensar en nada más. Una    mirada podía significar que te pegaran un tiro. Y cuando se liberó el campo me salvé porque estaba en la enfermería.

 

—¿Cómo fue ese final?   

 

—Un día fui al baño y no podía abrocharme el pantalón porque    tenía los dedos congelados. Entonces me arrimé a un fuego que tenían los nazis para calentarse, pero me empujaron y me tiraron a las brasas. Aunque salí enseguida, tenía los pies quemados y como las heridas se infectaron fui a la enfermería, que en realidad era la antesala de la muerte porque nadie salía de allí. Ahí había un médico francés, que también era prisionero. Allí estaba cuando llegó de Berlín la orden de destruir las cámaras y de evacuar el campo porque los rusos estaban cerca. Fui con los prisioneros para empezar a marchar, las llamadas marchas de la muerte, pero el médico me dijo que no podría caminar ni 100 metros. Me convenció y me quedé esperando, y así me salvé. Cuando llegaron los rusos no podían creer lo que veían, se descomponían ante las montañas de muertos. Estuve en el ejército hasta que terminó la guerra. Después supe que mi hermano estaba en Roma y fui en su búsqueda.

 

—¿Por qué decidieron venir a Argentina?   

 

—Un hermano vivía acá antes de la guerra. Pero no conseguíamos el permiso    para entrar, a pesar de que los nazis entraban fácilmente. Vinimos como polizones en un barco, escondidos en un ropero. Trabajamos dos años sin documentos hasta que nos presentamos a regularizar la situación y un juez nos condenó a 15 días en Devoto. Después de todo lo que nos había pasado, esas parecían sólo anécdotas.

 

Tomado de: http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2008/05/11/noticia_5783.html

 

 

 

La memoria

La memoria

Los viejos amores que no están,
la ilusión de los que perdieron,
todas las promesas que se van,
y los que en cualquier guerra se cayeron.

Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.

El engaño y la complicidad
de los genocidas que están sueltos,
el indulto y el punto final
a las bestias de aquel infierno.

Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.

La memoria despierta para herir
a los pueblos dormidos
que no la dejan vivir
libre como el viento.

Los desaparecidos que se buscan
con el color de sus nacimientos,
el hambre y la abundancia que se juntan,
el mal trato con su mal recuerdo.

Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.

Dos mil comerían por un año
con lo que cuesta un minuto militar
Cuántos dejarían de ser esclavos
por el precio de una bomba al mar.

Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.

La memoria pincha hasta sangrar,
a los pueblos que la amarran
y no la dejan andar
libre como el viento.

Todos los muertos de la A.M.I.A.
y los de la Embajada de Israel,
el poder secreto de las armas,
la justicia que mira y no ve.

Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.

Fue cuando se callaron las iglesias,
fue cuando el fútbol se lo comió todo,
que los padres palotinos y Angelelli
dejaron su sangre en el lodo.

Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.

La memoria estalla hasta vencer
a los pueblos que la aplastan
y que no la dejan ser
libre como el viento.

La bala a Chico Méndez en Brasil,
150.000 guatemaltecos,
los mineros que enfrentan al fusil,
represión estudiantil en México.

Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.

América con almas destruidas,
los chicos que mata el escuadrón,
suplicio de Mugica por las villas,
dignidad de Rodolfo Walsh.

Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.

La memoria apunta hasta matar
a los pueblos que la callan
y no la dejan volar
libre como el viento.
  

 

Letra y música: León Gieco

Para escuchar La memoria

Fotografía: "Los hijos, Tucumán 20 años después", Julio Pantoja >

Julio Pantoja - Las madres del monte

Julio Pantoja - Las madres del monte
Fotografías

 

Las madres del monte
(Norte de Argentina, 2005-2007)

En Argentina se desmonta una hectárea cada dos minutos, proceso acelerado por el boom del cultivo de soja transgénica. El desastre ambiental y social está a la vista de un modo brutal. Ante este desolador panorama muchas mujeres indígenas y criollas se ponen en pie de guerra y con diferentes modos de lucha defienden la fuente de vida: la tierra y el monte que las rodea.

 

Julio Pantoja en:

www.juliopantoja.com.ar/Reportajes/MadresMonteTodos.htm

Contra la violencia hacia la mujer

25 de noviembre

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, instaurado a través de la resolución 54/134, de la Asamblea General de Naciones Unidas

 

Artículos que no quisiéramos leer:
 


El feminicidio, sus causas y significados  
 

La Justicia saudí ratificó los 200 azotes para una chica de 19 años que sufrió una violación múltiple
 

Destacan en ONU vulnerabilidad mujeres en Latinoamérica y Caribe
 

Las muertes en la Argentina 
 

En los tres últimos años han muerto 199 mujeres por violencia doméstica
 

Mujeres guatemaltecas exigen protección ante la violencia
 

Rescatan a menores paraguayas que eran explotadas sexualmente
 

Explotación infantil 
 

 

Los otros hijos de la dictadura - por Ana Claudia Troxler

Un nuevo relato de “Historias secretas”, el certamen convocado por la Fundación La Capital. En esta entrega un doloroso testimonio

Taparon sus ojos, callaron sus voces, reemplazaron sus nombres por un número, les expropiaron la libertad y mutilaron su futuro. Treinta mil desaparecidos sufrieron el tormento físico y psíquico durante la dictadura militar de 1976 en Argentina.

El Proceso de Reorganización Nacional, bajo el lema de aniquilar el terrorismo subversivo, inició una de las épocas más tristes y oscuras del país.

El secuestro y la tortura como modo de expresión. El silencio y la desaparición.

Los hijos nacidos en cautiverio se convirtieron en trofeo de guerra siendo “dados en adopción” a las familias de los mismos torturadores.

Hoy, después de treinta años, son muchos los nietos recuperados por las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo.

Pero hay otra historia, la menos conocida o quizás la menos divulgada. Los otros hijos de la dictadura. Hijos de las violaciones o relaciones forzadas, hijos que no encuentran la verdad porque no hay lugar donde hallarla. Como yo, que con mis veintinueve años todavía me pregunto qué pasó, cómo fue, por qué, quién.


Artículo completo en: http://www.lacapital.com.ar/2007/11/25/seniales/noticia_429579.shtml


Ana Claudia Troxler nació el 12 de agosto de 1977, es periodista, está casada y tiene una hija. Se recibió de técnica en periodismo en el Instituto Superior de Educación Técnica Nº 18 (Iset), durante 2003. Actualmente cursa la licenciatura en comunicación social, en la Facultad de Ciencia Política, Universidad Nacional de Rosario (UNR).

 

Malvinas: la mirada desde los Derechos Humanos

Malvinas: la mirada desde los Derechos Humanos
El subsecretario de Derechos Humanos de Corrientes, Pablo Vassel, compiló en su libro el procedimiento por el cual se llevó ante la Justicia el caso de vejámenes cometidos por militares en perjuicio de soldados conscriptos durante la Guerra de Malvinas.


Por María Alejandra Silva.

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Tomado de: http://www.enredando.org.ar/noticias_desarrollo.shtml?x=36839

 

Notas relacionadas:
 

Imagen: La sangre derramada, Grupo escombros, 2002

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Tomada de: http://www.grupoescombros.com.ar/01-o_murales.htm

 

Las venas vacías

Las venas vacías
34 min 54 s - 16-jun-2007
Con producción de Susana Moreira y realización de Miguel Mirra, es el capítulo argentino de la serie documental "Las venas abiertas de América latina", una versión libre contemporánea de la obra de Eduardo Galeano publicada en 1970. "Las venas vacías" expone la realidad de la minería a cielo abierto por cianurización, la soja, la destrucción de los montes y degradación de los suelos, las papeleras y pasteras de Misiones y Jujuy, la depredación del Mar Argentino, pero también la resistencia popular al saqueo y la contaminación. Con entrevistas a Adolfo Pérez Esquivel, Jorge Rulli, Pablo Bergel y Ana Ester Ceceña, entre otros, Las venas vacías pone en evidencia la relación entre la agresión al medio ambiente, el saqueo de los recursos naturales y el modelo económico y social. Dice Jorge Rulli: "se habla del ALCA como una amenaza, cuando el ALCA es esto, cuando el ALCA es la minería a cielo abierto, cuando el ALCA es BOTNIA". Un texto de Las venas vacías parafrasea una frase del libro de Galeano: "No serán las multinacionales las que tendrán la gentileza de levantar, en lugar de nosotros, las viejas banderas caídas, ni han de ser los traidores contemporáneos quienes realicen, hoy, la redención de los héroes ayer traicionados. Es mucha la podredumbre para arrojar en el camino de la reconstrucción de América Latina. Los despojados, los humillados tienen, ellos sí, en sus manos la tarea. La causa ambiental y la causa nacional son, ante todo, una causa social: para que América Latina pueda nacer de nuevo, habrá que empezar por expulsar a sus usurpadores."
Las venas vacías es un material de libre difusión y distribución, para bajar, duplicar y exhibir allí donde sea necesario.
Disponible en:

El genocidio argentino - Por Santiago O’Donnell

Las sentencias a los represores Miguel Angel Etchecolatz y Christian von Wernich dicen que fueron condenados por cometer crímenes horrendos en el marco de un genocidio. En el caso del centro Arsenal Miguel de Azcuénaga, en Tucumán, la Justicia federal avanzó un paso más. Allí se juzga a un grupo de militares encabezado por Menéndez y Bussi, no ya por cometer crímenes dentro de un genocidio, sino directamente por el delito de genocidio. Más adelante la Corte Suprema tendrá que resolver si hubo o no genocidio en la Argentina. La respuesta no es tan obvia como parece.

Sucede que mientras la Justicia argentina y de varios países latinoamericanos parecen tener una idea de lo que constituye un genocidio, las cortes internacionales parecen tener otra, mucho más restrictiva, que dejaría afuera al caso argentino.

¿Y eso qué significa? En términos de castigo, nada. Un crimen de lesa humanidad conlleva la misma pena, la misma imprescriptibilidad y, al igual que el genocidio, no puede ser perdonado o amnistiado. Pero en términos simbólicos hay una diferencia. Y lo simbólico, en Derecho, no es irrelevante.

“El Derecho es tanto la posibilidad de castigo como la de construir un discurso de verdad”, explica Daniel Feierstein, titular de la cátedra de Genocidio de la Universidad de Buenos Aires.
Cuentan los expertos que los firmantes de la Convención de Genocidio de 1948 quisieron asegurarse de que el término sólo se usara en casos muy especiales como el Holocausto y el genocidio armenio. La Unión Soviética, sobre todo, que cargaba con las purgas stalinistas, pero también Gran Bretaña, Estados Unidos y varios países latinoamericanos apoyaron e impusieron la idea de excluir la categoría “grupos políticos” de la lista de minorías perseguidas que forman parte de la definición de genocidio. Esa lista quedó reducida a “grupos étnicos” y “grupos nacionales”.

El debate por la exclusión de “grupos políticos” duró décadas, pero la definición restrictiva volvió a imponerse en el Tratado de Roma de 1998, que dio lugar a la creación del Tribunal Internacional de La Haya. Las últimas decisiones de las cortes internacionales apuntan en esa dirección.

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Tomado de: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-94050-2007-11-04.html

 

¿Es posible justificar la violencia? ¿Hay quienes tienen derecho a matar?

¿Es posible justificar la violencia? ¿Hay quienes tienen derecho a matar? Algunos documentos para la discusión en torno a la Carta de Oscar del Barco

La guerrilla del Che en Salta, 40 años después

Entrevista a Héctor Jouvé. Primera parte: La guerrilla

Entrevista a Héctor Jouvé. Segunda parte: Tiempo de cárcel y reflexiones posteriores

 

Carta

Carta de Oscar del Barco

Algunas respuestas

Carta de Carlos Keshishián: No existen valores fuera de la Historia

Carta de Alberto Parisí: el habitus del respeto por la vida

Carta de Luis E. Rodeiro: La dificultad del diálogo y algunas precisiones

Carta de Ricardo Panzetta: A propósito del testimonio de Héctor Jouvé

Carta de Daniel Avalos: Sorpresas, intemperies y debate necesario

Carta de Hernán Tejerina: Apretar el gatillo acarrea consecuencias distintas a las que trae aparejadas recibir las balas

Carta de Diego Tatián: Pensar más allá de la guerra

Carta de Christian Ferrer

Carta de Héctor Schmucler

Carta de Tomás Abraham - La Capital, 8/10/2005

Imágen: Luis F. Noé. "Introducción a la comprensión de la civilización occidental"